miércoles, 11 de marzo de 2020

27. Persecución, crucifixión y resurrección en Quito

Era marzo del año 2010 , vísperas de semana santa, les detractores de Juan se habían unido, algunes estudiantes en supletorios, algunes ayudantes pastorales extremadamente conservadores, algunas calenturientas resentidas por haber sido despreciadas ante sus seducciones y no faltaban gays de closet  en actitud homofóbica, todes habían inventado una sarta de calumnias, el balcón de las confesiones lo habían convertido en esquina de trabajo sexual, la secretaría parroquial en cuarto privado, la plaza de amigues en coliseo de orgias públicas y muchas historias de lo más descabelladas. En esta semana santa les misioneres de Quito tenían como objetivo confirmar con sus ojos aquellos comentarios, juzgar y crucificar a Juan para llevarlo de regreso y que en Quito no pueda continuar su actividad pastoral. Pero Juan ya tenia sus propios planes, suficiente constató la realidad de la iglesia católica, no le interesaba volver a pisar una iglesia, respecto a amistades Colimes fue la prueba de fuego para saber quién lo valora y acepta, los que no queden simplemente nunca estuvieron, por respeto le debía explicaciones a su ex enamorada, que con el tiempo continuaran con sus vidas cada quien por su lado. Los objetivos de Juan estaban centrados en lograr independencia económica, era una nueva lucha que empezar, lograr estudiar psicología, anular todos sus closets y formar parte del activismo glbti. Los días que le quedaban en Colimes nada le interesaba la misión de semana santa, solo le interesaba aprovechar el tiempo para despedirse de les amigues. Ante la noticia de su partida, Marcos  le propuso que se quede cuidando su departamento, manteniendo sus encuentros amorosos durante los días que no esté en Guayaquil, pero a Juan le esperaba un mundo en Quito, era necesario cerrar esa etapa conservadora como perseguidor y luego de la semana santa del 2010 asumir las consecuencias de ser perseguide y afrontar a la sociedad sin privilegios, pero disfrutando de su libertad sexual sin sentimientos de culpa, otra etapa en su vida que será contada en un cuarto capítulo.


miércoles, 4 de marzo de 2020

26. Closet para las sotanas

Para el octavo mes en Colimes la diversidad sexual de Juan ya era de dominio público, en la comunidad religiosa sometieron a Juan a un interrogatorio en reunión de toda la casa luego de la cena, una pregunta directa del párroco tuvo una respuesta directa de le misionere quiteñe afrontando su diversidad, que en aquel momento la llamo bisexualidad, temblaba helado con la presión en el suelo en medio del calor colimeño, y a sus lados las ayudantes pastorales Rufina y la hermana de Andrés, pasaron de denunciantes a maternales apoyos ante la reacción de Juan, a partir de aquella confesión inundó la desconfianza y hostilidad en las actividades pastorales, limitaciones en las responsabilidades académicas, desconfianza en misiones, en acompañamiento al pueblo y la prohibición de la vida nocturna, esto creó conflicto con la comunidad puesto que la obediencia no estaba dentro del plan de Juan. Al noveno mes de voluntariado Juan ostentaba con orgullo su sexualidad diversa en todo el pueblo y poco a poco muches otres se habían sincerado, los sábados la barra del chino se convirtió en discoteca gay, pues a Juan se le juntaban una docena de diverses cuyos nombres jamás se recordará, a este plumerío se le juntaban alegóricos personajes de pueblos vecinos, inolvidables fiestas que no necesitaban de junio para celebrar su orgullo en cualquier fecha, la noticia llegó hasta Quito pero tergiversada con chismes, el inicio del fin. 



miércoles, 26 de febrero de 2020

25. Seducción con arte y espiritualidad

Como ya es sabido los amoríos con Simón quedaron en el pasado (Cap.3 Ep.22), la diversidad de la vida nocturna cada vez era mas pública, desde el balcón Juan observó a un apuesto y elegante chico, con una cultura fuera de lo común en el pueblo. Al poco tiempo el se dio cuenta, pues tenían amigues en común y el nerviosismo mutuo era difícil de ocultar. El vivía diagonal a la parroquia y mutuamente se observaban desde sus balcones, en ocasiones una sonrisa delataba sus intensiones, Marcos era el profesor de la academia de danza de Colimes, pero debido a la economía y prejuicios tenia problemas en conseguir lugar fijo para su arte, pensó que podían prestarle las aulas del colegio Santa Rosa, durante los fines de semana que no se usaban. Así un sábado Juan estaba en la secretaria parroquial y llegó Marcos buscando hablar con el párroco, saluda muy formal y educado, extiende su estilizada mano, Juan lo corresponde con la cordialidad que lo caracterizaba, en seguida busca al párroco sin antes mostrar su interés y aprobación de que consiga su espacio artístico. Luego de conversar con la autoridad eclesial, Juan le indica el espacio físico que ocupará en el colegio, así inicia una amistad que se fortalece a través de mensajes de texto  desde sus balcones, luego solían encontrarse en el balcón de las confesiones o en las bancas de la plaza a conversar toda la noche hasta horas de la madrugada, Marcos era budista y gustaba del yoga, Juan hostigado del catolicismo le interesaba otras opciones espirituales, conversaciones cargadas de conciencia social, historia y anécdotas familiares, así seguían conociéndose no importaba que el pueblo los observara con sus comentarios morbosos, o las escandalosas zapatillas del celoso Simón que subía y bajaba por el graderío de la plaza, solo esperaban terminar ocupaciones y encontrarse. De a poco se eliminaron apariencias y poses, no eran necesarias mentiras, se sabía que Juan tenía una vida y closet pendiente en Quito y debía resolverlo luego de su voluntariado, Marcos por su lado tenía una relación abierta en Guayaquil y proyectos académicos, sus futuros estaban separados y les quedaba disfrutar el momento. Ya en la vida nocturna se volvieron cómplices de fiestas pues se cuidaban mutuamente, como aquella noche en la barra del chino que Juan divisó a Marcos pasado de copas y rodeado de machos que le faltaban el respeto, sin dudarlo irrumpe en ese círculo violento y como quien entiende su clamor de afecto solo le dio un abrazo a Simon, correspondido por un apasionante beso, justo y necesario cambiar ese ambiente hetero por el íntimo departamento de Marcos, las ropas iban quedando en el graderío, para cuando llegaron al cuarto sus cuerpos y almas estaban desnudos, sus conversaciones se habían silenciado para dejar hablar a sus cuerpas, no importaron roles y faltaron posiciones hasta que el sol naciente les recordó que afuera la vida real espera, las campanas de la iglesia recordaban que Juan debía buscar sus ropas tiradas por toda la casa y asistir a las eucaristías dominicales, así termina este primer encuentro sin compromiso entre el artista y el religioso. Esa mágica experiencia da inicio a otra de las frases de Juan “Para relaciones con engaños que dejan enemigues, prefiero aventuras sinceras que dejan amigues eternes”.



sábado, 22 de febrero de 2020

24. Vida nocturna colimeña

Colimes es un pueblo pequeño pero que vive en fiesta constante, no importa si es lunes o si ya pasaron las 3 de la madrugada, basta cualquier canción y algo de caña manaba para encender una fiesta, las peleas callejeras eran cotidianas, los pocos policías del pueblo estaban acostumbrados. En una loma se encuentra la iglesia, detrás el colegio santa rosa, desde el balcón de las confesiones se divisaba la plaza, hermosa con su pileta bancas y muchas plantas, a un lado del graderío los juegos infantiles con pequeñes saltando toda la noche, y alrededor del parque los 4 lugares de esparcimiento que había para el año 2010, estaba el salón de música tropical para las parejas heteros, los dos bares donde llegaban de los recintos muchos adultos mayores, en ocasiones amaraban afuera sus caballos, que ya se conocían el camino a casa cuando sus amos se pasaban de tragos, no faltaban les diverses camuflades que acompañaban a les mayorsites diverses en busca de cerveza gratis o cualquier centavo a cambio de cualquier caricia. Y estaba la única discoteca de jóvenes, se llamaba “La Barra del Chino” debido a su atractivo dueño, con ritmos modernos todos ostentaban sus sensuales pasos, las cervezas se acumulaban mientras la temperatura aumentaba, ni siquiera se necesitaba cédula para entrar, más que un dólar. En ese lugar las diversidades sexuales se confundían con los heteros. 
Para el 6to mes de voluntariado Juan ya había decidido eliminar progresivamente su closet, para salir de farra al inicio pedía permiso al párroco Pedro, luego tan solo desaparecía los sábados luego de la última misa de 8 pm, bajaba a la barra del chino, ni siquiera necesitaba el dólar de entrada, pues en la puerta atendía Mary, la hermana del dueño, estudiante de Juan y una de las colimeñas que lo acosaban, así que Juan no pagaba entrada, ya adentro les jóvenes rodeaban a su amigue y consejere diverse, en ocasiones le entregaban una jaba de cerveza para que repartiera, mas de uno esperaba que se chumara y se destapara, pero el tomaba con mesura, bueno casi siempre, mientras tanto sus hermanos misioneros Choco y Andrés lo cuidaban a cierta distancia. Con el pasar de los meses algunes amigues cariñoses ya se conocían y en ocasiones, ya desinhibides por el alcohol se permitían ciertos bailes muy sensuales y discretas caricias en ese circulo cervecero, así se visibiliza y disfruta un Colimes diverse, donde Juan disfrutó sus primeros encuentros pasajeros y algunes cuerpas colimeñes. 


lunes, 17 de febrero de 2020

23. Asqueroso voto de obediencia

No es nuevo que en la iglesia los votos son inventos de la institución mas grande de la historia para acumular ingresos económicos. Alardean de pobreza: mientras la gente camina días enteros trabajando en las calles para logran algunos centavos, el clero se transporta en los mejores carros, por tan solo dar un ejemplo de muchos ya mencionados. De la falsa castidad ya se ha relatado e inclusive el mismo Juan a disfrutado, estos dos votos eran los mas llevaderos. Para Juan el voto mas difícil fue el de la obediencia, jamás fue dócil ante los caprichos y vanidades de las autoridades, peor aún en nombre de sus Dioses, se negó a besar el anillo del obispo, ni que estuviese tan guapo, y prefirió fingirse enfermo antes que recolectar los ahorros que el pueblo reunía durante todo el año para que el obispo celebre en una hora ese método de manipulación llamado “sacramento de confirmación”, ante tal acción el obispo arremetió contra Juan prohibiéndole su labor de educador, algo que tampoco obedeció y continuó entre sus clases y amigues del balcón de las confesiones (Cap.3 Ep.17). Aunque con el párroco fue más diplomático y astuto, ante la prepotencia y represión del clero siempre primó el bienestar del pueblo y bases sociales. Por otro lado, le encantaba la vida nocturna, como en la quiteña historia del padre Almeida, también Juan se escapaba para las juergas sabatinas, aventuras nocturnas que merecen un futuro episodio.



sábado, 15 de febrero de 2020

22. Ilusión del ángel caído

Ya habían pasado 3 meses de misión en una castidad absoluta, en la virginal existencia de Juan no fue tan difícil, tentaciones no faltaron, pero todo fue superado, desde los atrevidos “heteros” closeteros hasta gays declarados del pueblo, todas excepto una, el ya mencionado Simón (Cap.3 Ep.18) era un vivas joven que acompañaba en todas las actividades parroquiales, a sus 19 años soñaba con ser sacerdote y se conocía toda la liturgia. Con la llegada de Juan le interesó empaparse de todo el conocimiento misionero, por ello se convirtió en mano derecha de aquelle voluntarie quiteñe, nadie se imaginó que con el tiempo aparecieron otras motivaciones, miradas y sonrisas intentaban cruzarse entre bromas y juegos, pero eran desviadas.
En la parroquia los días lunes eran de descanso y toda la familia diversa parroquial acostumbraban ir de paseo fuera de los comentarios del pueblo. Aquel día lunes Juan tenia trabajo acumulado de su labor de educador en los colegios, entre deberes y pruebas por revisar, se quedó en la parroquia, pensó que estaba solo, en el calor de medio día se encontraba en la sala en pantaloneta, se había quedado dormido entre un mar de papeles y no escuchó que alguien entro en la parroquia, era Simón que tenía sus propias llaves y tampoco había viajado. Inesperadamente a Juan lo despertó un abrazo acompañado de ese inolvidable aroma, sus cuerpas ya se habían encendido, en cuestión de segundos intentó ponerse en papel de heteronormado diciendo “que haces aquí, el párroco no está, ándate”. Juan salió corriendo, inconscientemente fue a la sacristía, intentó esconderse literalmente en el closet de las sotanas, pero el ágil Simón también entró, y sus cuerpos se juntaron en un apasionado beso entre la obscuridad, Juan aterrado salió corriendo por el templo y tropezó en una banca seguido por Simón, cayeron al piso abrazados. Frente al altar mayor tan solo se cerraron los ojos de la culpa, sus labios se juntaron seguidos por sus delgados y calurosos cuerpos que se encontraron desnudos, Juan no tenia idea de que hacer, sin embargo, Simón ya esperaba ese momento, así frente al altar mayor se consumó el primer encuentro sexual de les dos, según lo conversado luego de apagado el fuego. Empezó una aventura afectiva entre les dos que nunca tuvieron el valor de llamarle relación, talvez por no aceptar sus gustos diversos, ese ilirio duró 3 meses con esporádicos y fugases encuentros en cualquier espacio de la parroquia, cualquier momento y lugar era bueno para apagar sus fuegos, la penetración no tenia importancia, bastaba con sentir sus cuerpas y aromas. 
Luego de esos 3 meses la madre de Simón reclamó en reunión del equipo pastoral cierto cambio de actitud en su hije, cierto romanticismo en las canciones que escuchaba, un bajón de las calificaciones, de lo mas inusual en el excelente aprovechamiento académico del joven, al parecer sospechó de un enamoramiento, talvez lo que más le preocupó era con quien, las madres siempre saben, por todo ello le prohibió que asista a la parroquia un mes hasta que sus calificaciones vuelvan a ser excelentes. 
Juan no quería causarle mas problemas a Simón y tomó la dura decisión de ponerle fin a sus encuentros amorosos, luego de unos meses Juan seguía conociendo gente en el pueblo, Simón regresó a la parroquia en aparente normalidad, pero cuando no eran vistos no ocultaban ciertos celos y reproches inmaduros, pero nada pudo evitar el último encuentro al final del año de voluntariado de Juan. 
Con los años Simón optó por una vida heteronormada, con mujer e hijes, al menos a la vista de la sociedad.



lunes, 10 de febrero de 2020

21. Jaula diversa Inter parroquial

Hasta los 21 años Juan cargó con el peso en su conciencia de ocultar su sexualidad detrás de una vocación religiosa, pues ante la sociedad y la religión que le juzgaba como sodomita pecador, solo quedaba la castidad para “no vivir en pecado” en los términos usados por su familia (Cap.2 Ep.11). Ya en su voluntariado se dio cuenta que esta situación se repetía en el proceso de aceptación de personas con sexualidad diversa y su intento de escapar a la realidad y que en algunos casos habían escogido una doble vida, cumplían aquella hipócrita frase que escuchó muchas veces de parte de autoridades religiosas respecto a la sexualidad, “puedes ser pero no hacer”, así mucha gente de la iglesia ocultó su sexualidad al pregonar su castidad, sin embargo en su intimidad reprimían y desahogaban de maneras muy diversas, prueba de ello eran aquellas reuniones de parroquias diocesanas de los cantones costeños, unas verdaderas jaulas diversas, desde misioneres laicxs, presbíteres, sacerdotes, párrocxs, e inclusive por allí algune obispe, independiente al cargo, por sus gestos y miradas eran delatades, en ocasiones ya entre amigues eran más evidentes. Esta engorrosa situación al igual de otras mencionadas crearon crisis existencial en la conservadora formación de Juan, en especial al enfrentar la realidad de que era parte de esa diversidad, con los meses el sentimiento de culpa desapareció al reconocerse como parte de ese plumerío, lo que no aprobó jamás era la falsa moral de aquelles neo-fariseos homofóbicxs que en el día juzgaban y condenaban todo aquello que en la noche disfrutaban. Al conocer esa realidad se propuso anular su closet sin importar la privación de privilegios socio-económicos que esto implica, entonces empieza su proceso de empoderamiento, primero en Colimes y luego en Quito, había tatuado en su alma que mientras exista mutuo consentimiento cada cuerpa era libre de hacer lo que plazca. Pero también el compromiso de denunciar públicamente aquellos actos de violencia sexual al interior de las iglesias.



martes, 4 de febrero de 2020

20. Familia diversa parroquial

Un buen ejemplo de familia diversa fue lo vivido en la comunidad religiosa de la parroquia Santa Rosa de Colimes. Como toda familia existían normas, roles y en ocasiones tabús sociales que chocaban con la conservadora formación de Juan. Como ya se ha relatado existía una hermandad entre les misioneres voluntaries, Andrés, Santiago, Simón, y Juan, que, junto a las hijas de Rufina, eran como les 6 hijes de Pedro, el padre párroco junto su mano derecha, su fiel compañera, tanto en actividad pastoral como intimidad conyugal. Al inicio fue inusual que compartan alcoba, con los meses ya era muy normal, y mas de una vez algunos tragos demás dejaban ver expresiones de afectividad, como autentico amor que no se debía ni podía contener. Para el conservador Juan esa falsa castidad derrumbó sus creencias, con los años mas bien comprendió y hasta celebró que detrás de una sotana también hay un ser humano, aunque la institución eclesial ha intentado deshumanizarlo con sus esclavizantes dogmas de castidad para que no se fugue el capital de la multinacional mas grande de la historia, estas cuerpas han resistido en la autonomía y libertad de la intimidad donde nadie puede controlar el derecho a amar, que gusto haber conocido esta familia diversa en resistencia, pero esa misma violencia de creencias y castración de la naturaleza humana, en otras ocasiones han provocado casos de pederastia y violaciones, culpa y responsabilidad de la cúpula eclesial que jamás lo aceptará y más bien encubren crímenes atroces. Un motivo mas para que Juan haya renunciado a toda religión.


domingo, 5 de enero de 2020

19. Maestro y consejero diverso

Este episodio lo dedico a un amigo diverso que siempre he apreciado y admirado.
Desde la primera misión en Colimes (Cap. 3 Ep.12), les jóvenes de Quito vimos a un colaborador de la parroquia que se dominaba todas las actividades, Jaimito era educador de profesión, sin embargo en la iglesia era sacristán, cantante, catequista, secretario, todólogo, en la 2da misión a Colimes, Juan y Jaimito habían identificado y sincerado sus gustos diverses, como suelen decir “ojo de loca no se equivoca”, así Juan comenzó a conocerlo y admirarlo pues ha superado conflictos sociales y hasta la traición de falsas amistades, ha logrado liderazgo en su cantón como uno de los mejores educadores al punto de considerar y apreciar a sus alumnes como hijes adoptives, en aquel entonces estaba a cargo de la escuela rural del recinto “Las Cañitas”, pueblo al que guarda especial aprecio.
Durante el año de voluntariado de Juan, Jaimito fue consejero y apoyo fundamental, anticipándole de quien cuidarse y como afrontar aquel entorno machista, mas de una vez lo salvó de no embriagarse con quien no debía y por supuesto también le presentó a la jaula diversa colimeña, por eso y mucho mas Juan llamaba a Jaimito “amado obispo diverso” y el paternal maestro lo llamaba “discípulo amado”, llegando al punto de pedirle la bendición antes de ir de misiones y farras, pues la jerarquía eclesial había perdido el respeto y autoridad. Con los años esa amistad es eterna y en las crisis de Juan siempre volverá a consultar a su guía espiritual diverso.


lunes, 30 de diciembre de 2019

18. Acompañantes de misiones en recintos

Como ya se ha mencionado, Colimes debía dar atención pastoral a 60 recintos entre propios y abandonados, eso significaba que el fin de semana el párroco Pedro celebraba mas de 15 eucaristías, cada una con clases de catequesis y cursos para adultes, les misioneres éramos encargades de ello, sábados y domingos eran los días mas agitados, luego de las misas en la parroquia recorríamos varios recintos en la “Nachita”, aquella camioneta roja que el párroco bautizó así en honor a Narcisa de Jesús. Quien se imaginaria a un sacerdote manejando a 100km por hora, levantando polvo y a veces peleando por medio pueblo, siempre con Rufina a su derecha y rodeado de sus misioneres, Juan como buen serrane calenturiente, prefería ir en la parte de atrás disfrutando del viento, el campo y saludando a la gente y en los últimos meses para escapar del ambiente hostil y violento, algo que supuestamente no cabe en el trabajo pastoral, pero es la cruda realidad. “Allí va la princesa de la iglesia” se burlaba la gente del pueblo, sin embargo, para Juan los términos femeninos jamás fueron un insulto y para ser sincere en ocasiones la vanidad pudo mas, ante esos comentarios a veces respondía “obvio, la protegida del párroco”. Aparte de ello cabe ser agradecide con los recibimientos de la gente de recintos, aquella sazón única del seco de pato, y toda clase de regalos, siempre hubo mas de un almuerzo. Como hijes protegides del párroco y hermanes misioneres, Santiago, Andrés, Simón y al final Choco, conformaban el equipo pastoral que sostenía la seguridad de Juan, a pesar de que al final recibieron la orden de abandonarlo debido a que su preferencia sexual se hizo de conocimiento público, pero ellos siempre lo cuidaron, Choco en la discoteca, Santiago en el colegio, Andrés en todo lado siempre observando de lejos. Y por supuesto que Juan nunca les faltó el respeto, a pesar de las típicas bromas costeñas con mucho contenido sexual Juan los consideraba hermanos. Al final el ambiente parroquial se puso demasiado hostil, pero Andrés jamás lo juzgó ni dejó de cuidarlo.







miércoles, 25 de diciembre de 2019

17. Balcón de las confesiones


Lo que Juan intentaba esconder al inicio, con el tiempo se convertía en fortalezas para la atención pastoral del pueblo, el aspecto juvenil de Juan, su clase media baja, su manera frontal de tratar temas tabú, y luego sus preferencias sexuales hizo posible que la juventud se identifique y confíen sus mas íntimos secretos y dudas. Las clases del colegio eran hasta las 10 pm de lunes a viernes, ese tiempo no era suficiente debido a las formalidades de las instituciones educativas, era necesario un espacio fuera del salón de clase para tratar entre amigues. Inspirade en lo aprendido de Don Bosco, recordó que a la gente se le conoce en sus juegos de calle y en la mesa, entonces ubicó un lugar fuera de la iglesia, un balcón alto con vista a la plaza, donde se reunía la gente luego de las misas, donde se estacionaban las motos a la espera de vaciles o clientes de fletes, donde se encontraban les jóvenes luego de clases o antes de las farras. En ese mismo balcón Juan se sentaba hasta avanzadas horas de la noche inclusive de la madrugada, talvez escapando de la vida religiosa, talvez en busca de tentaciones, pero también porque les jóvenes querían que los escuche. Ya con una vestimenta distinta, en vez de camisa era un vividí, y de pantalón una bermuda o jean, y sandalias, y zapatos cuando estaba invitade a las farras del pueblo. Poco a poco, uno por uno, se acercaban les amigues de Juan, al inicio a saludar y preguntar algo de la clase, luego a bromear entre jóvenes, y al poco tiempo llegaban a contarle sus problemas y en ocasiones llorar sus penas. Juan los escuchaba y trataba de recomendar algo, en su fe de ese tiempo, encomendándose al espíritu santo, a lo poco aprendido de evangelización implícita, psicología y la hermosa amorebolezza salesiana (empatía y familiaridad con el grupo de trabajo). Un sin número de historias que por ser de terceras personas se recuerda el milagro y no el santo, ética pastoral lo llamábamos, secreto de confesión dicen otres que se creen santes, fueron tantos casos de violencias de todo tipo, victimas y victimarios, inquietudes sexuales y de género en chiques de todas las edades, la pobreza extrema que recae en empleos que la hipócrita sociedad juzga como inmorales, tantos sueños, proyectos e ilusiones para sacar adelante a su pueblo colimeño, algunas ideas brillantes plasmadas en el diario de campo, intencionalmente olvidado en un escritorio con la esperanza de ser encontrado. Y al final cuando todo se supo, Juan sintió el apoyo de todes aquelles que le abrieron su alma y de tantas diversidades sexuales, Colimes era un hermoso pero sufrido pueblo de arco iris.



lunes, 23 de diciembre de 2019

16. Grupo Juvenil de Colimes

En las dos primeras misiones en Colimes ya se había conformado el grupo juvenil, como todo grupo al inicio solo les motiva diversión, vacilar, paseos, en etapa de nucleación es común los conflictos internos y la rotación de integrantes, el trabajo de Juan fue terminar esa etapa de nucleación, integrar el grupo en la actividad parroquial e iniciar la etapa de formación. Algunes integrantes respondieron muy bien, llegaron a ser misioneres, catequistas y hasta parte del equipo de confianza de Pedro, el párroco, otres siguieron su camino lejos de la iglesia sin olvidar el mensaje de servicio social. Al grupo se integraba una nueva generación de adolescentes, y la primera generación sabia que debía continuar el proceso de formación luego de que Juan termine su año de voluntariado y regrese a Quito, cumpliendo así el objetivo de discipulado y semillero, como alguna vez paso en el grupo Siloé (Cap.3 Ep.12). En la mente conservadora del misionero las personalidades y realidades mas liberales y prácticas de les costeñes al inicio le causaron cierto conflicto existencial, sin embargo, luego de abrir su mente y entender otras costumbres esa libertad se volvió parte de su vida, para ello tuvo gran importancia la filosofía de liberación. Al final nuevamente era mas lo aprendido que lo enseñado, se identificó y encarnó un estilo de vida mas franco y práctico sin apariencias ni falsa moral, encarnó para siempre mucho del estilo de vida de las juventudes de tierras calientes colimeñas.



miércoles, 18 de diciembre de 2019

15. Profesor de todo y nada

En Colimes nadie sabía que Juan aun no era ni bachiller, disfrazado de vestimenta formal se empapó de conocimiento, desempolvando todo lo estudiado y vivido: pastoral, teología, historia, psicología, etc. A eso le agregó metodología juvenil salesiana, dio como resultado unx de lxs educadorxs respetadxs y envidiadxs tanto del colegio diurno como del nocturno. El colegio diurno era una farsa pues tenían a lxs alumnxs perdiendo el tiempo en actividades recreativas, aunque había estudiantes con potenciales impresionantes, pero subestimades. Por otro lado, estaba el colegio nocturno con jóvenes de todas las edades, con historias de vida y problemáticas complejas y extremas que merece un episodio futuro, en resumen debían dividir su vida juvenil en familia, trabajo y estudio, por ello también eran subestimades y hasta juzgades, pero en realidad además de luchadores eran muy capaces. Juan intentó hacer la diferencia y resaltar ese potencial valorándoles como chiques de la capital, pues en realidad eran capaces de afrontar situaciones extremas que cualquier capitalino no estaría en condiciones, la presión y exigencia, al punto de dejar a supletorios al 25% del alumnado, al final reprobaron el año solo 4 personas, aunque para salvarlo o mejor dicho demostrarles de lo que son capaces fue necesario una convivencia intensiva de 3 días, formativo para los estudiantes pero agotador tanto físico, psicológico y emocional para Juan. 
Para desgracia de unes y satisfacción de otres a Juan le tocó dar clases de religión, sexualidad y psicología. Sin lugar a dudas fue mucho mas lo que aprendió que lo que enseñó, no solo en lo académico, también en lo social y personal, otro motivo para llevar siempre a Colimes en su corazón.



sábado, 14 de diciembre de 2019

14. Tres meses de castidad

Empezó el año de voluntariado, Juan tenia toda la disposición de dedicar su vida a la vocación religiosa sacerdotal, durante los primeros 3 meses anuló su sexualidad reprimiendo todo pensamiento, visión y acción homoerótica, y más bien encarno a todo un sacerdote sin necesidad de la imposición de votos, al mismo tiempo a diario recibía llamadas de Vanesa, su ex enamorada, siempre terminaban en lagrimas, pues recordaban todo el mundo que quedó en Quito, amigxs, salesianxs, familia, etc., todo menos relación de pareja, Juan estaba seguro de que no le gustaban las mujeres, por ello no era problema el montón de colimeñas que se proponían, competían y hasta apostaban que el misionero recién llegado caería en sus armas de seducción, mas de una se encaprichó al punto de irrumpir entre sábanas tan solo en tanga, pero siempre despedidas con frialdad absoluta, talvez estas hermosas chicas nunca antes recibieron una negativa, talvez porque pensaban que al fin alguien las tomaría en serio, o talvez solo porque era una oportunidad de buscar futuro en la capital, de cualquier forma siempre fueron despedidas con un respectivo sermón moralista, cuartada para la homosexualidad de misionere quiteñe, 
La verdadera tentación era la variedad de chicos de todo porte y variedad de belleza manaba, todos picaros, seductores y arriesgados, influenciados por su porción guayaca. Aquellos jovencitos de 16 años, 1,80 m, piel canela, músculos bien formados con verde, yuca y trabajo de campo, cabello y ojos claros, mientras mas se adentraba el entorno montubio la belleza aumentaba. A ellos si les evitaba controlando al máximo sus impulsos, travestide como religioso y educador, mas bien tomo rol de consejero paternalista, pero esa pesada armadura no podrá sostener mucho tiempo.


domingo, 27 de octubre de 2019

13. Voluntariado en Colimes

La situación en Quito no ofrecía ningún futuro para Juan, ya se había resignado a dejar en el olvido la tesis de la carrera técnica (Cap.2 Ep.21), ya no quería seguir mintiendo a Vanesa con una relación que era una farsa (Cap.3 Ep.9), ya ningún familiar lo podía recibir, desempleado y sin dinero, Agustín le ofreció la oportunidad de hacer su voluntariado en Colimes, sin importar que aun no era bachiller, solo le quedaba entregar sus responsabilidades pastorales del oratorio Don Bosco, del grupo JOCC (Cap.3 Ep.10), y terminar la relación con Vanesa. Terminado con eso encargó sus libros y algo de ropa a sus amigxs y familiares, armó una maleta no muy grande y junto a sus compañeres fue a la segunda misión en Colimes en semana santa del 2010, luego del domingo de resurrección sus amigxs regresaron a Quito, y para Juan comenzó una nueva etapa, el voluntariado juvenil en el cantón Colimes.
Mucho por culturizarse, fortalecerse y poner en práctica todo lo aprendido. Aunque todas las narraciones son reales, los nombres de la mayoría de personajes colimeñxs han sido modificados, específicamente en el caso de la comunidad de la parroquia Santa Rosa se ha tomado como referencia al apóstol Pedro y su entorno familiar según la radio novela “Un tal Jesús“. La comunidad estaba conformada por Pedro el párroco, Rufina mano derecha y cocinera, las dos hijas de Rufina, 3 misioneros voluntarios Simón, Santiago y Andrés, Jaimito el sacristán, y la secretaria, junto a esta familia diversa Juan compartirá un año de aventuras que serán contadas en los siguientes episodios.


viernes, 25 de octubre de 2019

12. Misiones en Colimes

Agustín tenía una buena amistad con un sacerdote que llamaremos Pedro, a través de él, Agustín podía conseguir lugares de misión para sus grupos, por ello el grupo Siloé junto a los grupos de les demás animadores tuvieron varias experiencias misioneras en Santa Rosa de Colimes, donde Pedro era párroco, Colimes es un cantón a dos horas de Guayaquil, donde se juntan la sapada criolla de Guayas con la belleza de Manabí, un lugar donde las reglas y leyes poco o nada se cumplían, un pueblo  pequeño y 60 recintos en extrema pobreza, tierra fértil para experiencias misioneras.
La primera misión fue en el año 2009, fueron 12 personas de 3 grupos del oratorio Don Bosco (Cap.3 Ep.1), la labor era conocer la situación y mapa de actores de Colimes, abrir puertas para misiones futuras. Lo principal era que Pedro y su equipo pastoral conozca a les misioneres quiteñes para futuras actividades.
La segunda misión fue en semana santa del 2010, hubo una participación masiva de les jóvenes del oratorio Don Bosco, motivades luego del CAM3 (Cap.3 Ep.8), 40 personas que fueron distribuidas en los 60 recintos y 7 zonas pastorales del pueblo. Juan compartió esta misión con Carlos, el mas joven del grupo Siloé, también el más inquieto e inmaduro, causó mas de un problema y conflicto, sin embargo acompañaron las celebraciones de semana santa en el recinto San Jacinto, elaboraron el mapa del recinto junto al respectivo censo de grupos vulnerables y sacramentos, crearon un grupo juvenil y el sábado santo acompañaron en la peregrinación a la parroquia Santa Rosa en el pueblo para  la pascua, celebración que reunió a más de 2000 personas.
El domingo de resurrección regresaron les quiteñes a la capital, pero Juan se quedaba pues iniciaba su año de voluntariado.


martes, 22 de octubre de 2019

11. Nómada en casas de familiares



Desde el año 2005 en que Juan salió de casa de su padre (Cap.2 Ep.18) hasta el 2010 cuando fue de voluntariado, no tuvo una vivienda fija, le dieron posada en casa de la matriarca Flery, donde el tío Luis, donde les primes Mary, Blady, Patricio, y donde varios amigxs, recuerda con mucha gratitud cuando les compañeres siloés preocupades se pusieron en modo misión, Luz, la amiga y animadora ya mencionada en otros episodios ofreció su casa de campo en Ubillus (Cap.2 Ep.4), entre todes limpiaron y crearon un acogedor espacio para Juan, pero la distancia y soledad evidenciaron su depresión y ansiedad, no pudo soportar y  tuvo que regresar a Quito a seguir buscando lugar hasta que fue al voluntariado, por más buenas intenciones todes tenían sus propias obligaciones y gastos, Juan llegaba sin trabajo fijo, sin estudios ni terminado el bachillerato y se convertía en una carga para todes les que rodeaba, a pesar que hacía servicio doméstico y limpieza para desquitar lo que gastaba y ocupaba, pero nadie tenia obligación de tener a un mayor de edad sin proyecto de vida, como solían decir “sin oficio ni beneficio”, es que ninguna actividad ni oficio le agradaba, salvo la actividad pastoral, que era el salvavidas para dar sentido a su vida, cicatrices que causaron la orfandad, el arrebatamiento familiar (Cap.1 Ep.19-20), vivir sin rumbo como aquel Caín, el judío errante castigado por perjudicar a su hermano, pero Juan nunca comprendió la razón de su castigo, solo fue la vida que le tocó vivir, mejor dicho sobrevivir sin herramientas para subsistir. 

jueves, 17 de octubre de 2019

10. Grupo Juvenil Juan XXIII

Cuando Juan y Vanesa dieron formación al grupo de adultos Juan XXIII, la presidenta era Irmita, una santa señora, pequeña en tamaño y gigante en bondad, en su trabajo pastoral su intensión era fortalecer familias, pero la realidad de todas las reuniones era caótica, les conservadores adultes se congregaban entre dogmas y conflictivas conversaciones donde salía a flote violencia de toda clase. Entre todo ese entorno pretendían que les jóvenes compartan y disfruten, la verdad era que Juan XXIII no tenia metodología para jóvenes y durante esas reuniones ellos preferían esperar afuera jugando o vacilando.
Diego era el mayor de elles, y con su formación de La Salle aspiraba crear un proceso formativo juvenil en Juan XXIII, pero les adultes se oponían tajantemente, evidenciando fanatismo conservador inclusive al interior de una misma agrupación. Cuando Irmita terminó su directiva se dedicó a atender a les jóvenes, así nació el grupo Jóvenes Organizados en Comunidad Cristiana (JOCC), Luego del CAM 3 la directiva parroquial a través de Agustín envía a Juan a dicho grupo a dar formación misionera e incluirlo en la comunidad salesiana, especialistas en procesos juveniles, esto provocó un conflicto de egos e ideologías entre Juan XXIII y salesianos con JOCC en medio, un puñado de jóvenes en situación de riesgo y violencia intrafamiliar. En un entorno tan conservador la teología de liberación fue hasta contraproducente para les ya conflictuades jóvenes, Juan durante un año les entregó formación misionera y les integró a los grupos salesianos para que el grupo no sea absorbido o disuelto y comparta las actividades misioneras. Aunque a diferencia del Siloé el Jocc lo tomó como paseos, poco o nada productivos. Al cabo de ese año Juan fue a su voluntariado, era tiempo de “sacudir las sandalias”. 



lunes, 14 de octubre de 2019

9. Vanesa, primera y última enamorada

Cuando Vanesa llegó al Siloé era una adolescente engreída de un nivel medio alto, por otro lado, Juan era el muchacho de barrio, sin modales y su carácter en ocasiones le hacía ver como patán. Al inicio Vanesa y Juan no eran buenos amigues, al punto de una discusión, donde Agustín tuvo que intervenir para amigarles, luego de un tiempo, durante una de esas fuertes convivencias de 3 días, Vanesa se quebró y Juan supo escucharla y levantarla. A partir de ello se creará una gran amistad entre les dos siloés, confiándose mucha información y pasando mucho tiempo juntes, de igual manera Vanesa supo sostener emocionalmente en las fuertes pruebas que tuvo que atravesar Juan, eso los convirtió en “hermanos en Cristo” como se decían, todo en un absoluto respeto, pues entre les dos conservadores jóvenes compartían ciertas ideologías como la virginidad hasta el matrimonio y cosas por el estilo. Por todo ello Agustín los envió juntes a la misión en el CAM 3 (Cap. 3 Ep.8), para aquel tiempo Juan pasaba hasta 4 días seguidos en casa de Vanesa, la madre de Vanesa al parecer ya se había dado cuenta que la integridad de su hija estaba muy segura junto a Juan.
Fue en una noche de lunes del 2008, a la entrada del templo de la parroquia Don Bosco, Juan y Vanesa repasaban la formación para aquella reunión con el grupo Juan XXIII, Juan solo sintió que los labios de Vanesa tocaban su boca, mientras el se dejaba llevar solo pensaba que tenia dos opciones, la primera despreciar los sentimientos de Vanesa para vivir en “pecado de sodomía”, y la segunda aceptar el amor de su mejor amiga para no “vivir en pecado”. Mientras la besaba corrían lagrimas de sus ojos por el terrible engaño que estaba cometiendo, pero se propuso vencer su naturaleza homosexual. Así empezó una relación fuera de lo común, sin sexo durante un año y tres meses que duró, durante aquellos encuentros en el obscuro closet Juan tuvo que aprender a dar placer con sus manos, pues su cuerpa no sentía atracción hacia una mujer. Quedaba culpa y frustración puesto que entre la pareja había absoluta confianza y comprensión al punto de saber lo que pensaban mutuamente, pero Juan no podría darle la familia que Vanesa soñaba, sin duda la única pareja en la vida de Juan que supo corresponder su amor. 
Para dar fin a tan vil mentira, entre otras razones, Juan dejó Quito y todo lo que conocía, con el pretexto del voluntariado juvenil y el discernimiento vocacional, ante tal decisión Vanesa le dijo que jamás competirá con Dios que fuera a su misión y si regresaba lo esperaba, y lo despidió con una bendición.
Un año después, al regreso a Quito, Vanesa seguía esperando con la esperanza de continuar la relación, pero esta vez Juan estaba en proceso de eliminar su closet, y tuvo que contarle la verdad, personalmente, pero debido al nerviosismo y a la posibilidad de que no sea escuchado tuvo que usar una carta, que por respeto permanece en lo mas íntimo de sus recuerdos, el dolor fue inevitable pero lo mínimo que se merece la única persona que lo amo es verdad y libertad. 




jueves, 10 de octubre de 2019

8. Congreso Americano Misionero

El tercer año del grupo misionero Siloé estaba comenzando, la etapa de militancia de divisaba a lo lejos, Agustín ya encargaba misiones a su discipulado, les enviaba a dar formaciones a otros grupos de distintas edades.
El y les demás animadores sabían que en determinado momento tenían que desaparecer para que les discipules se conviertan en animadores de sus respectivos grupos. La mejor oportunidad para entregar las últimas enseñanzas y que extiendan sus alas era un Congreso Americano Misionero, el tercero de realizó en Ecuador en agosto del 2008, junto a la dosis necesaria de teología de liberación, desarrollaría criterio y discernimiento en les siloés, al CAM 3 venían delegaciones de todo el mundo a “evangelizar”, Juan ya comenzó a confrontar la idea de la invasión cultural europea y el gran negocio de la multinacional más grande del mundo. Los verdaderos objetivos eran cuestionar a la gente, aprender a manejar grupos y hacer liderazgo en la parroquia donde pensaban crear sus grupos.
Formar parte del CAM implicaba mucho tiempo para preparar a los grupos parroquiales, asistir a formaciones en obras misionales pontificias y a reuniones inter parroquiales. En esta ocasión la misión sería en casa, la parroquia Don Bosco, y una vez mas el envío se realiza de dos en dos. 
Para aquel tiempo Juan y una compañera llamada Vanesa, se habían convertido en mejores amigos, en esos hermanos que la vida otorga, Agustín aprovechó eso y encomendó a la pareja la formación misionera de dos grupos de adultes extremadamente conservadores, Juan XXIII e Hijas de María Auxiliadora. En esos grupos los dos jóvenes debían dar una sucesión de capacitaciones sobre misionología, lo más difícil era manejar egos de adultos que no querían recibir enseñanzas de jóvenes. Sin embargo, se logró prepararlos para su esperado congreso. 
Al final el congreso masivo se dio, y Juan ya había perdido interés en ello, luego de tanto esfuerzo y de constatar la opulencia, vanidad y ego de la cúpula eclesial, perdió el interés por los eventos masivos, encontró mas productivo esos pequeños encuentros y convivencias entre sus hermanes siloés que crearon comunidad.



27. Persecución, crucifixión y resurrección en Quito

Era marzo del año 2010 , vísperas de semana santa, les detractores de Juan se habían unido, algunes estudiantes en supletorios, algunes ayud...